Vuestra Luna de Miel es, después de organizar la boda, la guinda del pastel, un momento sólo para vosotros, el primer viaje como matrimonio y por eso tiene que ser el viaje más especial de vuestra vida.

El viaje de novios, no tiene que ser siempre a una playa exótica o a un destino lejano… El mejor consejo es que el destino elegido sea uno que os guste a ambos, que os haga ilusión conocer y que pueda combinar los gustos de cada uno para hacerlos comunes y así disfrutar al máximo del viaje para que, de verdad, se convierta el inolvidable.

jueves, 22 de agosto de 2013

CONSEJOS PARA ELEGIR TU LUNA DE MIEL

La luna de miel es uno de los aspectos de la boda que debe decidirse y programarse con mayor antelación, después de la boda es el momento para desconectar del estrés que supone ese gran acontecimiento y como tal debe ser un destino que os guste a los dos 

Para que el viaje sea el más maravillosos de vuestras vidas, cualquiera que sea el lugar que elijais debéis tener en cuenta una serie de recomendaciones:
  • Acude a profesionales, es un viaje importante y ellos están acostumbrados a organizarlos, a vosotros con la organización de la boda se os pueden pasar por alto detalles que podrían parecer tontos y que, sin embargo, pueden arruinaros el viaje.
  • Reserva con tiempo, al menos 6 meses antes de la fecha prevista para el viaje, os saldrá más barato y tendréis tiempo de reaccionar o cambiar el destino sin costo adicional, sobre todo si es temporada alta o si el destino elegido requiere algún tipo de vacuna o visados, tengáis tiempo suficiente
  • Para decidir el destino es muy importante el tiempo del que disponéis y vuestro presupuesto. No os agobiés por tener la luna de miel más exótica o más original, lo importante es que el destino sea del gusto de los dos y existen "paraísos cercanos" desconocidos y muy especiales.
  • No es recomendable comenzar el viaje de novios justo el día después de la boda, un viaje conlleva estrés: las maletas, no perder el vuelo.... es mejor dejarlo para el segundo día de recién casados, ya tranquilos y descansados poder revisar los preparativos finales.